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quarta-feira, 11 de setembro de 2013

Uma reflexão pertinente sobre a experiência chilena

Abrir las grandes alamedas, 40 años después
En esta época deprimida y deprimente, sería bueno volver la vista
 a la ‘Via chilena’ y recordar lo que nos enseñó

 La experiencia chilena, la llamada Vía chilena al Socialismo, tuvo unas consecuencias políticas de gran calado en toda la izquierda occidental. Se produjeron —podemos sintetizar— tres tipos de respuesta: primera, la que podríamos llamar de izquierda revolucionaria, partidaria de la lucha armada, convencida de que la dicotomía era revolución o fascismo, y de que nunca se podría alcanzar el socialismo por el mismo camino que se intentó durante los años de la Unidad Popular en Chile; segunda, la ortodoxa, de matriz soviética, que aun valorando la posibilidad de que —al menos teóricamente— se pudiera transitar pacíficamente hacia el socialismo, entendía que había de contemplarse la utilización de la fuerza para defender las conquistas revolucionarias; y tercera, la que se nos antoja más innovadora, la que Achille Occhetto, en sintonía con su predecesor Enrico Berlinguer, denominaría años después, ya en los años 80, un reformismo fuerte:“un reformismo que no se conforma con retoques de fachada, sino que interviene sobre las contradicciones de fondo de la sociedad con propuestas realistas (…), una alternativa democrática y reformadora que tenga como protagonistas a las fuerzas del progreso”.
Cuarenta años después del fatídico final de la Vía chilena y 25 de estas palabras del comunista italiano, sabemos que el mundo no solo no ha avanzado hacia el socialismo, sino que la gran superpotencia soviética ya no existe, y que la gran potencia china, oficialmente un país socialista con el Partido Comunista como Partido único, es un híbrido del que no se sabe cuál es realmente ni su modo ni sus relaciones de producción. Dejando de lado la excepcionalidad norcoreana y el atípico Vietnam, solo Cuba sigue auto considerándose un país socialista. Han surgido, eso sí, a su estela, algunos regímenes, singularmente el venezolano o bolivariano y otros que se encuentran en su cercanía, que se adscriben a un llamado —e indefinido— socialismo del siglo XXI.
Hace 20 años, Eric Hobsbawm escribió unas palabras que aluden a una patología que ha afectado y afecta a la izquierda política realmente existente en Occidente: “A quienes consideran que no sólo es más sencillo sino también mejor mantener ondeante la bandera roja, mientras los cobardes retroceden y los traidores adoptan una actitud despectiva, les acecha el grave riesgo de confundir la convicción con la prosecución de un proyecto político; el activismo militante con la transformación social y la victoria con la ‘victoria moral’ (que tradicionalmente ha sido el eufemismo con el que se ha denominado la derrota); el amenazar con el puño en alto al statu quo con la desestabilización del mismo o (como sucedió muchas veces en 1968) el gesto con la acción”.
Es por ello que hoy, cuatro décadas después de la muerte de Salvador Allende y del inicio de la dictadura que ensangrentó a Chile y que conmovió al mundo, tanto más al que se identificaba con los valores de la izquierda política, debiéramos volver a leer aquel proceso chileno.
Se impone la necesidad de generar amplios consensos que permitan construir una democracia de altísima calidad
A quienes hace décadas denostaban la despectivamente llamadademocracia burguesa, les sorprendió la crueldad insoportablemente desgarradora de la dictadura (por supuesto burguesa). A quienes hasta hace poco infravaloraban los avances del Estado llamado del Bienestar, implementado en los países en los que la izquierda reformista (más o menos) fuerte había conseguido afianzarse, les sorprende ahora la facilidad con la que los gobiernos que gestionan la crisis económica y financiera que estamos viviendo en los países del sur de Europa están desmontando los logros alcanzados. Y ahora los valoran como nunca antes lo hicieron, incluso hasta convertirlos en bandera propia.
Estamos en una fase deprimida y deprimente en cuanto a las luchas políticas por los derechos sociales, por la democratización radical de nuestras sociedades. Ha ocurrido antes. María José Orbegozo, periodista especializada en la política italiana, escribía en 1981: “Cuando en octubre de 1973, frente a la caída de Salvador Allende en Chile, Berlinguer propuso el compromiso histórico entre las fuerzas mayoritarias (democristianos, socialistas y comunistas), el secretario general albergaba en su mente un proyecto muy ambicioso: modificar gradualmente las orientaciones de fondo de dichas fuerzas políticas y, muy en particular, de la Democracia Cristiana, para acelerarlas a un encuentro con los comunistas, evitando así el riesgo de una reacción derechista que, incluso, podría tener el apoyo de las masas”.
El proceso italiano no evolucionó por la senda prevista por los comunistas de los años 70, ni mucho menos. Pero no es eso lo que nos interesa ahora. Lo destacable, en nuestra opinión, es la lectura provechosa que se hizo de la experiencia chilena. Aunque en estos años difíciles debamos ser necesariamente críticos al evaluar las aplicaciones prácticas de lo que el proceso chileno enseñó al mundo, particularmente a la izquierda política reformista, parece poco discutible que se impone y se impondrá siempre la necesidad de generar amplios consensos que, —parafraseando a Berlinguer—, permitan construir una democracia de altísima calidad que propicie un Estado que garantice el pleno ejercicio y el desarrollo de todas las libertades. De todas. Solo así se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
Joan del Alcàzar es catedrático de Historia Contemporánea de la Universitat de València.

domingo, 19 de agosto de 2012

Os trotskystas e Cuba

 Não simpatizo com o trotskysmo, nem idolatro Cuba. Porém, em nome da reflexão crítica achei por bem publicar este artigo. Pode ser útil a todos os que debatem os caminhos para a transformaçaõ social. Já manifestei opinião sobre as reformas em Cuba. Ao que me parece, trata-se de uma questão de sobrevivência.

Cuba e as consequências da volta ao capitalismo


Escrito por Gabriel Casoni, de Santos (SP)[1]

Os debates sobre Cuba suscitam polêmicas apaixonadas. Não poderia ser diferente. A primeira revolução socialista vitoriosa na América latina comoveu gerações e alcançou conquistas colossais. Mas também ganhou inimigos poderosos. O imperialismo a atacou com fúria e ódio.
As relações sociais, contudo, não cessaram com a revolução. Em sintonia com o processo internacional de restauração em todos antigos Estados operários, o capitalismo retornou à Ilha. Assim como na ex-URSS e na China, a restauração não veio através da intervenção estrangeira, mas sim por meio da casta burocrática localizada no aparato estatal. Em Cuba, entretanto, houve uma especificidade: o capitalismo voltou pelas mãos dos mesmos homens que lideraram a revolução de 1959. Esse fato semeia confusões e falsas esperanças na esquerda em todo mundo.
A despeito de quaisquer ilusões na direção castrista, o capitalismo prospera em Cuba. As empresas estrangeiras dominam os setores chaves da economia e avançam sobre novos ramos. Não existem mais o monopólio estatal do comércio exterior nem o planejamento central da economia. A demissão em massa de funcionários públicos se articula com o aumento vertiginoso dos “trabalhadores por conta própria”, das pequenas empresas e cooperativas. O pleno emprego, a qualidade em saúde e educação públicas, enfim, as conquistas sociais da revolução, vão sendo desmontadas uma a uma, num processo permanente e doloroso.
Mesmo entre a burguesia, não há mais dúvida sobre a restauração capitalista. A polêmica, quando existe, reside nos rumos do processo em curso. As multinacionais espanholas, canadenses e brasileiras comemoram a abertura econômica e exigem o fim do embargo econômico. Do outro lado, os gusanos instalados em Miami, com apoio dos EUA, querem a retomada de suas antigas propriedades. Por isso, apenas, mantém o bloqueio comercial.
centrais e a dinâmica da economia de Cuba, bem como sua nova localização na divisão internacional do trabalho. Na análise das condições econômicas, ficará sublinhado o papel dos investimentos externos e o intenso desenvolvimento das pequenas empresas na Ilha. Ao longo do texto, abordaremos também o papel do governo cubano como agente da restauração capitalista. Para tanto, demonstraremos as principais medidas levadas a cabo nos últimos anos, sobretudo no último congresso do Partido Comunista. Por fim, chegaremos aos cenários políticos abertos e às possibilidades contidas na luta de classes.
Economia instável e ajuste neoliberal



Quando o Papa Bento XVI desembarcou em Cuba para uma visita de três dias, o jornal Miami Herald, um dos porta-vozes dos gusanos e que não abriga nenhuma simpatia pelo governo cubano, afirmou que o pontífice iria encontrar uma Cuba “bem diferente” e que Raul Castro "aprovou a maior expansão da atividade econômica privada que já ocorreu sob o regime". O tom era eufórico, não era para menos: o papa foi “abençoar” a restauração.
O mais curioso, entretanto, é que diante de fatos incontestáveis, a esmagadora maioria da esquerda mundial ainda considere Cuba um país “socialista” ou um estado “operário”. A verdade é muitas vezes desagradável, porém incontornável. O Estado cubano defende e promove as relações de propriedade capitalistas. Toda a realidade o demonstra.

segunda-feira, 16 de janeiro de 2012

Por trás de Yoani Sánchez

Suspeitas em torno da movimentação da blogueira cubana às vésperas da ida de Dilma a Havana

Hélio Doyle, em Rio 247

Com a aproximação da viagem da presidente Dilma Rousseff a Havana, volta à cena a blogueira Yoani Sánchez, hoje a mais conhecida opositora da revolução vitoriosa em 1959 e do sistema socialista que vigora em Cuba desde 1961. Yoani, ao contrário de outros opositores residentes em Cuba, não lidera um grupo político, mas dispõe de um blog que é traduzido em 18 línguas. Ela gravou um vídeo pedindo à presidente Dilma que interceda para que o governo cubano lhe dê autorização para vir ao Brasil. E o senador petista Eduardo Suplicy tem feito gestões públicas para a blogueira possa vir à Bahia para o lançamento de um documentário em que é personagem.
No Itamaraty, não oficialmente, há a suspeita de que a movimentação em torno da vinda de Yoani está sendo feita por setores interessados em prejudicar a visita de Dilma a Raúl Castro, colocando-se na pauta da mídia um tema político que possa constranger os cubanos e reduzir o impacto dos pontos econômicos e comerciais da viagem. E Suplicy faz seu papel porque quer aparecer na mídia. É possível, pois qualquer um que conhece o jeito cubano de enfrentar situações adversas sabe que esse tipo de pressão é o mais contraproducente possível caso o objetivo fosse realmente trazer Yoani à Bahia.
Para o governo cubano, Yoani, jovem, bonita e fluente, é sustentada financeiramente pelos Estados Unidos para ser a mais influente opositora do regime, utilizando-se das redes sociais para disseminar pelo mundo posições contrárias ao regime – embora, em Cuba, sua repercussão seja quase nula. Uma das maneiras de remunerá-la, segundo os cubanos, é a concessão de prêmios patrocinados por instituições contrárias a Cuba. O embaixador de Cuba em Brasília, Carlos Zamora, assegura que oficialmente não foi apresentado ao consulado o documento básico para iniciar os trâmites para a viagem: uma carta-convite formal a Yoani.
O presidente cubano Raúl Castro já anunciou, em diversas ocasiões, que haverá mudanças na legislação que regula as viagens de cubanos ao exterior, abrandando-se as exigências. O tema, porém, está associado a outra questão delicada: a política dos Estados Unidos em relação à imigração de cubanos para aquele país. Cuba acusa os Estados Unidos de negarem vistos de entrada a cubanos, ao mesmo tempo em que os incentivam a sair ilegalmente do país.
Em 2010, Yoani deu uma entrevista ao jornalista francês Salim Lamnarium, que conhece bem a história e a situação de Cuba. É na verdade um diálogo dele com a blogueira, em que ela se vê contestada e acaba caindo em contradições e demonstrando desconhecimento sobre questões simples. Reproduzo o longo texto, já que a web permite, para que cada um faça seu juízo. A propósito, as fotos sobre o alegado sequestro de Yoani nunca foram mostradas.
A entrevista:

quarta-feira, 21 de dezembro de 2011

Não me peçam pra elogiar os Kim ...

Kim Il-sung, Kim Jong-il, King Jong-un... e quem venha depois deles não me provocam nenhuma simpatia. Podem pedir que eu entenda o papel geopolítico da República Democrática Popular da Coréia (RDPC), vulgo Coréia do Norte; o contexto da luta antimperialista que levou à independência e à Guerra entre as coreias; os interesses estadunidenses... enfim. Mas não tentem me convencer que o culto aos Kim faz parte da consciência revolucionária do povo da RDCP. A personificação de um suposto ideal revolucionário; a submissão à memória de alguém; a louvação sem limites; a sacralização da imagem não fazem parte de nenhuma consciência revolucionária. Pelo contrário, são a expressão mais acabada de opressão mental.
A sacralização de pessoas - o chamado "culto à personalidade" - nunca aparece como fenômeno isolado, tampouco brota naturalmente da população. Costuma acompanhar os regimes autoritários/totalitários. Faz parte das estratégias de legitimação de uma causa, de um ideal, que precisa personificar em alguém valores abstratos. É a expressão irracional de uma estratégia racional de legitimação.
Por isso, não me venham com "veja bem...". A reverência da população da RDPC às imagens de seus dirigentes é repugnante. O reverso dessas imagens costuma ser a tragédia.

quarta-feira, 11 de maio de 2011

A visita de Boaventura Sousa Santos

Boaventura Sousa Santos gosta mesmo de Porto Alegre, toda hora aparece por aqui. Ele é um dos grandes intelectuais da atualidade, por isso fui assistir sua fala na Assembleia Legislativa. Foi um bom evento, mas confesso que achei o discurso dele um tanto repetitivo.
Em certo momento, Boaventura arrancou apalusos ao dizer que "a melhor definição de socialismo, se é que pode se ter uma definição de socialismo é: a democracia ao infinito". Não entendi onde ele quer chegar com essa frase. Se ele é um socialista, e parece-me que ele deseja ser um, é estranho defender algo que não se pode definir. Por outro lado, "democracia ao infinito" parece mais uma frase poética do que a definição de uma formação social e econômica superior ao capitalismo.
A meia dúzia que me lê pode se perguntar "quem é esse cara pra ficar dizendo esse tipo de coisa sobre o Boaventura?" Prafraseando John Lennon, você pode dizer que sou um chato, mas não sou o único. E tenho opinião.

quinta-feira, 5 de maio de 2011

Esqueceram o aniversário de Marx

Dia 5 de maio de 1818 foi o dia de nascimento de Karl Marx. Parece que até o pessoal anda esquecido dele. Eu, que nem sou tão fanático assim, lembrei.
Foi um grande pensador e revolucionário. Uma das maiores personalidades das ciências sociais e da política de todos os tempos. Depois dele, a humanidade nunca mais pensou da mesma maneira.
Não custa lembrar do velhinho.
Leia mais clicando aqui.
Ah, 5 de maio foi, também, o dia na morte de Napoleão Bonaparte.

quinta-feira, 28 de abril de 2011

Cuba: Max Altman x Eugênio Bucci

Li os textos de Eugênio Bucci sobre o Congresso do Partido Comunista Cubano (PCC) e o texto de Max Altaman sobre o texto de Eugênio Bucci sobre o Congresso do PCC. Não concordo com tudo o que o prof. Bucci escreveu, mas os 16 parágrafos de Altman pareceram-me pouco para contestar os nove parágrafos de Bucci.
Será um erro posicionar-se sobre o que escreveu Eugênio Bucci a partir do que disse Max Altman. Altman sai atirando, contra o neoliberalismo de Bucci, mas busca legitimar suas idéias na opinião de Catherine Ashton, isso não é coerente. Aliás, Max Altman incorre em um erro primário de tradução, deixando-se levar pelo falso cognato remarkable,coisa que até eu entendo.
Altman acusa Bucci de debochar da história, coisa que não se percebe no texto original. Ao longo de várias passagens, Altman atribui ao professor Bucci ideias que ele não explicita no texto para, na sequência, atacar as ideias que ele próprio criou. Isso não é honesto intelectualmente. Altman contesta a crítica ao “Estado geriátrico”, aludindo às multidões juvenis que vão às ruas de Havana. Desconsiderou o crítico que o próprio Raul Castro chamou a atenção para a o formalismo de algumas cerimônias revolucionárias.
É visível que o Birô Político do PCC não contempla os jovens, tão decantados por Altman, mas a defesa que ele faz chega às raias do absurdo. Segundo ele, se tivesse vencido a eleição, Serra seria presidente com 69 anos, enquanto o Birô Político do PCC cubano tem uma média etária de 67 anos. A questão é saber o que uma coisa tem a ver com a outra? Altman pôs o tucano no meio debate sem explicação nenhuma.
Quem lê o artigo de Altman somente, não fica sabendo que Bucci traçou um paralelo entre o Irã e Cuba. Por que Altman não explorou isso? Seria bem mais interessante encarar essa polêmica. Altman fugiu do tema mais espinhoso.
Lá pelas tantas, Altman, depois de colocar Serra no debate, questiona se “o ilustre professor (i.é. Bucci) acha que nos Estados Unidos o poder emana do povo quando se trata de fazer guerra, invadir países...”. Convenhamos, Bucci não expressou opinião sobre o modelo político dos EUA, mas quem não leu o artigo do professor da USP é levado a pensar que ele defendeu a política expansionista estadunidense. Não é honesto debater dessa maneira.
Falo pouco sobre Cuba, porque não a conheço. Mas conheço os argumentos dos que falam sobre Cuba. Repito, não concordo com tudo o que Eugênio Bucci escreveu, mas Cuba merecia um defensor melhor que Max Altman.
Considero que muitas das mudanças que se processam em Cuba são fruto da necessidade de sobrevivência da população. Bucci é crítico, pensa que o capitalismo só levará o seu lado perverso. Altman é um otimista, no parágrafo final do texto, reforça algo que já critiquei singelamente no meu blog, a palavra do comandante é a garantia do socialismo. Se Bucci escrevesse, há seis ou sete anos atrás, o que Castro disse no Congresso do PCC, Altman o atacaria virulentamente.
Sou simpático à Cuba, mas sou crítico. Altman é mais castrista que os Castro.

domingo, 6 de março de 2011

Cuba, online com o mundo?

O cabo de fibra ótica, que permitirá a conexão plena de Cuba ao sistema mundial de telecomunicações, começou seu caminho pelo leito do Mar do Caribe. Do litoral da Venezuela até uma praia a sudeste da ilha, o cabo deverá se estender por 1.600 quilômetros, em um projeto avaliado em mais de US$ 63 milhões.

Os benefícios práticos da operação, porém, estão garantidos: uma vez conectada através do cabo, Cuba deixará de depender da mais cara e lenta comunicação por satélite e terá velocidade de transmissão de 320 gigabytes em cada um dos pares de fibra ótica, o que aumentará em três mil vezes sua capacidade de transmissão de dados, voz e imagem. Além disso, o país poderá receber sinais de telefone e televisão.

Este projeto, sustentado pelos governos de Cuba, Venezuela e Jamaica, faz parte do Sistema Internacional de Telecomunicações Alba I e é um dos diversos programas de colaboração entre os países da região filiados ao bloco Alternativa Bolivariana para as Américas (Alba). A conclusão deste empenho está prevista para os primeiros meses do segundo semestre e, então, se produzirá a faísca que colocará as telecomunicações do país no nível que hoje existe em quase todo o planeta. Ou “online com o mundo”, segundo o lema da Empresa Cubana de Telecomunicações.

Com relação a estes fatos e dados concretos, começam a surgir as mais diversas dúvidas sobre como essa capacidade de conectividade será administrada pelas autoridades da ilha, considerando a problemática relação que existe entre a sociedade cubana, a computação e a conexão ao ciberespaço.

Leia mais:
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O primeiro paradoxo é a quantidade de equipamentos de computação de uso privado existente em Cuba, possivelmente uma das menores taxas do mundo em relação ao alto nível educacional e de informatização que tem o país. Até uns três anos atrás, a compra de computadores e outros componentes oferecidos por varejistas era proibida aos cidadãos cubanos, embora já se permitisse sua importação, também limitada por muito tempo (como também aconteceu com o telefone celular).

Esta barreira – vencida sucessivamente por alternativas como a de comprar o aparelho de um estrangeiro residente na ilha, ou de uma instituição cubana com licença de acesso a eles, ou, ainda, por meio de alguma empresa de capital misto – tinha (e tem) como segundo inconveniente o fato de um computador chegar a ser vendido a preços (mais de 500 CUC, os pesos conversíveis cubanos, cerca de 600 dólares) que são inalcançáveis para a maioria dos cidadãos que dependem de um salário estatal, em média de 25 CUC mensais.

Mais complexa ainda é a relação dos cubanos com as comunicações digitais. Até o momento em que ocorrer a conexão pelo cabo de fibra ótica, o país continuará dependendo unicamente da conexão via satélite, mais cara e lenta, pois a chegada da fibra ótica também foi embargada pelos Estados Unidos (apenas a 30 quilômetros do litoral cubano passa o cabo que une Miami a Cancún). Esta realidade prática e tecnológica é o que impede, até hoje, maior acesso dos cubanos aos benefícios da internet e à comunicação por correio eletrônico, ao qual o governo deu um “uso social” em instituições e centros de trabalho, acima do individual e privado.

É por essa razão que somente por meio de uma conta e um servidor vinculado a uma instituição do Estado ou do governo ou, ainda, a uma instituição reconhecida, os cubanos podem ter acesso a distintas formas de comunicação, como correio eletrônico sem saída internacional, ou do ingresso em uma rede interna (intranet) com entrada na rede internacional – somente no caso de pessoas (entre as quais me encontro) às quais foi concedido por razões de trabalho.

A nova conjuntura, que se abrirá quando acontecer a conexão de Cuba ao cabo de fibra ótica, mudará radicalmente (pelo menos por três mil vezes) a situação atual e, potencialmente, poderá permitir o acesso à rede a todos os interessados (e com possibilidades materiais de fazê-lo), uma vez vencida a dificuldade tecnológica que o impedia. Assim, em breve a relação dos cubanos com a comunicação digital dependerá apenas da vontade política com que o governo assumir estas realidades e os consequentes desafios que implicam para um país como Cuba um acesso mais aberto à informação e às comunicações.

Para uma sociedade moderna e contemporânea, o pleno ingresso nos canais informativos da rede é, mais do que uma realidade, uma necessidade na qual se empenha seu desenvolvimento. O mundo de hoje transcende a era industrial para entrar em uma nova fase histórica, a era digital, na qual muitos códigos econômicos, sociais e até políticos estão sendo transformados, revisados, deixados de lado, e o uso das comunicações cibernéticas desempenha um papel decisivo nesse processo de caráter global.

Em meio à política de reordenamento econômico desatado em Cuba, com as consequentes modificações que a economia (menos centralizada, mais aberta aos investimentos estrangeiros, com participação notável de capital privado) provocará na esfera social, a entrada plena dos cidadãos cubanos na rede das comunicações digitais representa (e representou sempre) um degrau de acesso para o presente e o futuro econômicos do país. O cabo aproxima-se da ilha e, com ele, fatos incontestáveis e perguntas a serem respondidas.

(*) Leonardo Padura é escritor e jornalista cubano.

Artigo publicado originalmente na Envolverde

sexta-feira, 17 de dezembro de 2010

Cuba, o socialismo, a crítica dos ortodoxos e o caminho possível

Há algum tempo solicitei aos defensores de Cuba que se manifestassem sobre as reformas que estão acontencendo na ilha (leia aqui). Acho que eles não leem meu blgo, ou não tinham resposta. Depois, publiquei um artigo de Atílio Borón, defendendo as mudanças, como um caminho necessário, fato vislumbrado por Fidel e Raul Castro. O artigo era interessante, mas seguia a velha linha de "qual é a orientação do Comitê Central?".
Hoje, li um artigo do historiador Mário Maestri sobre o tema. Maestri é um daqueles que a imprensa burguesa gosta de chamar de otodoxo. Maestri desanca as reformas cubanas. Indica o historiador que "A restauração capitalista em Cuba marcha veloz a um desmonte semelhante ao observado na antiga União Soviética e no leste europeu." Os argumentos são consistentes, mostram passo a passo as dificuldades do modelo cubano e sua desconstituição até chegar à demissão de 500 mil trabalhadores,  "qualquer coisa como desempregar 10 milhões de trabalhadores no Brasil!". O artigo não aponta alternativas, nem eu as exijo do professor Maestri. O que fica, é a perplexidade diante do desmoronamento progressivo de um sistema que, bem ou mal, é o que se tem (tinha?) de socialismo na América Latina.
Sou um anticapitalista, o que me faz, de certo modo, um socialista. Porém, é difícil defender um projeto cuja prática tem sido desconstruída ao longo da história. A crítica ao capitalismo ainda é a maior força dos socialistas, pois a construção do socialismo não encontra nenhum paradigma concreto que possa entusiasmar seus militantes. O fato é que o capitalismo é auto-sustentável. Diante de um desequilíbrio, promove uma guerra, demissões em massa, enfim, destrói as forças produtivas e busca se reequilibrar. É cruel, é desumano, é egoísta, é terrível, mas é desse modo que ele tem sobrevivido.
Já o socialismo tal como o conhecemos, ao entrar em crises mais profundas destrói a si próprio. Essa destruição, através da aplicação de receitas contrárias a seus conceitos básicos deixa os socialistas perplexos. Daí a busca de fugas argumentativas e alternativas de militância como o slogan de "Um outor mundo é possível" (sá não sabemos bem qual é ele) e a atuação  nas causas ambientais e diversos outros movimentos com potencial contestatório.
O socialismo é um ideal bastante pretensioso. Nenhuma formação econômico-social da história da humanidade se constitui de modo planejado anteriormente. Uma formação foi nascendo de outra, a partir da tentativa e erro e de lógicas econômicas e de sobrevivência social que podemos chamar de espontâneas. O socialismo não. Os socialistas, desde o início, pensaram no que iriam criar para superar a anarquia e a desumanidade do capitalismo. A dificuldade da empreitada fica demonstrada pelas encruzilhadas do projeto socialista no mundo de hoje.
Apesar de tudo, se me perguntarem em uma pesquisa se eu sou um socialista, eu direi que sim, para simplificar a resposta e somar mais pontos para o nosso lado. Porém, vamos e venhamos, a situação não tá boa pro nosso lado.

sábado, 4 de dezembro de 2010

As mudanças em Cuba

Li e recomendo a leitura de um artigo de Atílio Borón sobre o processo vivido por Cuba. O autor, apoiador do regime cubano, traz informações, baseadas em dados oficiais, sobre a degradação econômica da ilha. Conclui que é necessário proceder as transformações na gestão macroeconômica cubana, pois "Como advertiram Fidel e Raúl, sua permanência compromete a sobrevivência da Revolução".
 O autor adverte, ainda, que as transformações aprofundam o socialismo e será necessária vigilãncia para que essas reformas não descambem para o retorno à economia capitalista.
O artigo é interssante. Já manifestei minha  opinião sobre Cuba em outras postagens, o que me incomoda é que, em sua maioria, os defensores das reformas em Cuba eram os primeiros a negar problemas estruturais no regime até há pouco tempo. Além disso, insistiam (e ainda insistem) em condenar dissidências  ou contestações ao sistema (que agora é criticado) como manifestações necessariamente pró-americanas e não cmo manifestações de contradições de interesses em um país que vive uma situação crítica. O título do artigo não deixa de ser interesssante: "Cuba e a hora da mudança". A hora é agora, pois Fidel e Raul Castro disseram que deve ser assim. Não poderiam ter começado antes? Toda a louvação me incomoda.

segunda-feira, 27 de setembro de 2010

Demissões em Cuba?

O site português Esquerda.net publicou esta nota. Publico porque as observaçoes são interessantes e ainda não vi ninguém comentar isso no Brasil.
"O anúncio de que cerca de um milhão de empregados públicos vão perder os seus empregos em Cuba, metade dos quais até Março de 2011, significa a maior mudança económica e social desde 1960. Os empregados que vêm extinto o seu emprego terão a alternativa de estabelecer-se por conta própria ou formar cooperativas, mas já há estimativas de que apenas 100 mil conseguirão outro emprego, por conta própria e incerto.
O anúncio de que cerca de um milhão de empregados públicos vão perder os seus empregos em Cuba, metade dos quais até Março de 2011, significa a maior mudança económica e social desde 1960. Os empregados que vêm extinto o seu emprego terão a alternativa de estabelecer-se por conta própria ou formar cooperativas, mas já há estimativas de que apenas 100 mil conseguirão outro emprego, por conta própria e incerto.
Os empregados que vêm extinto o seu emprego terão a alternativa de estabelecer-se por conta própria ou formar cooperativas, mas já há estimativas de que apenas 100 mil conseguirão outro emprego, por conta própria e incerto. A medida, anunciada pela própria Central dos Trabalhadores de Cuba, levanta ainda, mais uma vez, a questão da total falta de independência dos sindicatos face ao Estado.
E deixa interrogações sobre o resultado que terá uma aposta à chinesa de incentivar o crescimento do sector privado."

segunda-feira, 23 de agosto de 2010

Qual socialismo?

Por Antônio Ozaí da Silva, de Maringá, Paraná, 
publicado no Via Política.

Se tudo é socialismo, então, o que é socialismo? Breve crônica de um debate com representantes dos partidos de esquerda no Brasil, em que a bela Nicole Kidman não estava presente.

Poderia ter ficado em casa e acompanhado a espetacular vitória do Palmeiras sobre o time baiano. Poderia ter ido ao CINEUEM assistir ao filme Os outros – só ver a atuação da bela Nicole Kidman já teria valido a pena. Ainda havia a opção da palestra “Veredas marxistas no pensamento social brasileiro: Caio Prado Jr. e o Grupo de Estudos do Capital (USP)”. Também podia ter permanecido no lar e dar sequência às leituras, navegar pela rede, assistir a um filme no computador, ao programa político na TV, ou, simplesmente, gozar o ócio na esperança de que se revelasse criativo.

Mas decidi ir ao debate “Socialismo em perspectiva”, promovido pelo Instituto Paranaense de Estudos Geográficos, Econômicos, Sociais e Políticos (Ipegesp), com a participação de representantes do PT, PV, PCB, PSOL e PSTU – o PC do B foi convidado, mas não compareceu. Ouvi atentamente a fala dos convidados e fiz anotações. Salvo o representante do PV, os outros são velhos conhecidos e mantemos relações acadêmicas e fraternais. Procurei abstrair este fato e analisar do ponto de vista meramente político. Fiz algumas perguntas.

O candidato à presidência pelo PCB afirmou que transformação neste país só mesmo com revolução. Diante disso, perguntei aos companheiros do PCB, PSOL e PSTU: por que participar do processo eleitoral? Se a democracia é burguesa, a mídia exclui as candidaturas da esquerda e a disputa não se dá em condições iguais, não seria mais eficaz fazer campanha crítica pelo voto nulo? Se estes partidos não têm chances eleitorais e, inclusive, nem conseguem se unir e apresentar candidato único, faz diferença votar nulo ou num deles?